Videoblog #3

Nombres demoníacos

AstarothHola credulillos. ¿Qué tal la semana? Muy paranormal, ¿verdad? Después de saber que los Reyes no son los padres, sino alguna invención católico-fanática, imagino que querréis que desvele el secreto del ratoncito Pérez. Pero no. Me apetece hablar de algo más oscuro, y por tanto, más enraizado en las creencias de muchos de vosotros. El demonio y sus interpretaciones. He estado investigando, y resulta que su nombre ha ido cambiando a lo largo de la historia.

Hay muchas teorías. Desde los que dicen que significa “celestial” o “resplandeciente” (irónico, ¿verdad?), a los que hablan de Belcebú como “señor de las moscas”. Un rollo.

Para no liarme, he decidido hacer una lista con los nombres de los demonios más importantes. Pero entonces descubrí que hay muchísimos, y tengo que elegir alguno. ¿Cuál es vuestro demonio favorito? En este enlace de la Wikipedia podéis encontrar todos los nombres habidos y por haber. Yo ya tengo mis elegidos, pero quiero saber vuestra opinión:

  1. Abaddón: lo definen como un saltamontes gigantesco y no puedo más que echarme a reír.
  2. Abduxuel: éste vive en la Luna. Y luego dicen que no hay vida más allá de la Tierra.
  3. Loki: el de las películas de Thor. Un excéntrico, se comía a los muertos.
  4. Agnan: brasileño, se dedicaba a sacar a la gente de las tumbas si no había ofrenda. Un cachondo.
  5. Astaroth: este me divierte especialmente, es Duque de los Infiernos. Con capa, corona, cetro y trono, imagino.
  6. Baal: te puede convertir en inteligente. En estos tiempos no daría abasto.
  7. Behemot y Leviatán: se dice que hay fecha para su pelea, el día del juicio final. Abiertas las apuestas.
  8. Iset Zemunin: reina de la prostitución. Hacía falta una con vestido largo. Versión femenina de Satán.
  9. Fleuretty: aparte del nombre, me hace gracia que fuera experto en sustancias psicotrópicas.
  10. Íncubo y Súcubo: para echarle la culpa a alguien de la tensión sexual, se la echamos a estos demonios.

¿Con cuál os quedaríais, credulillos? Es una lista muy, muy reducida, si os gustaría apuntar alguno más, decídmelo aquí debajo, e investigaré todos sus asuntos.

Ni tres, ni tan reyes, ni tan magos

reyes magosQue sí, que si os habéis portado bien, a todos los credulillos os han traído regalillos. ¿Pero quién? No es por ofender, pero a estas alturas, deberíais pensar mejor en lo que creéis. La costumbre, que no la historia, cuenta que tres magos venidos de Oriente fueron a adorar a Jesús cuando nació guiados por una estrella.

¡Ja! ¿De dónde venían exactamente? Porque hace poco, el expapa Benedicto XVI soltó la bomba de que podían venir del sur de España, y aplaudisteis con las orejas. ¿Por qué no? Es tan poco lo que dice la Biblia… De hecho, no dice ni que fueran tres, ni que fueran reyes. Y lo de magos… en la antigüedad la palabra designaba a la gente de ciencia. Irónico, ¿verdad?

Alguna tradición dice que fueron cuatro, siete, doce o incluso sesenta los que vinieron del lejanísimo Oriente. En procesión por el desierto, ahí es nada, ¡y en enero! Por cierto, lo más Oriente conocido por aquel entonces, aquello tan lejanísimo, era Babilonia, a unos 1000 km de Belén. Tampoco es que vinieran de las antípodas. Al final, el papa León dijo que el número oficial sería el tres, para siempre, porque así recogía todo territorio conocido, y un rey mago para cada continente: Melchor era europeo, Gaspar era asiático y Baltasar africano. Cómo se habrían conocido, es todo un misterio, claro.

A la Iglesia le venía muy bien que los paganos vinieran a adorar a Jesús y le salvaran de las garras de Herodes por inspiración angelical. La trama que se han ido inventando los papas a través de los siglos es digna de una película de ciencia ficción. Si ocurriera ahora, los reyes habrían aparecido en Sálvame para explicar los detalles más morbosos del nacimiento.

Por cierto, credulillos. Baltasar no fue negro hasta el siglo XIV o XVI. Lo siento.

No quería terminar sin avisaros que en unos días voy a publicar un proyecto audiovisual sobre un tema del que he estado investigando y que creo que os puede interesar. Daré más pistas la semana que viene, así que manteneos atentos al blog y a mi perfil de twitter. Iré anunciando cositas.

Sed felices, credulillos! Y ya sabéis, cualquier cosa que queráis, escribidme aquí debajo.

Leyendas de mentira: 12 uvas en nochevieja

las uvas de la... ¿suerte?
las uvas de la… ¿suerte?

Hola credulillos, ¿empachados de turrón y polvorones?

¿Os dais cuenta que somos un poco borregos? Todos comemos doce uvas con las campanadas, Igartiburu y su eterna sonrisa, y Ramón García con su capa, pero… ¿por qué? ¿De dónde viene? Según la leyenda más extendida, que no la más cierta, se remontaría a 1909, cuando un grupo de viticultores de Alicante repartió el excedente de la cosecha de uva entre los alicantinos la última noche del año y entonces nació el marketing.

¿Excedentes de la cosecha de uva? ¡Pero si se recoge en octubre! Las uvas, a finales de diciembre, teniendo en cuenta los medios de conservación de la época (no existían las neveras Balay, ni siquiera las azules que usamos para la playa), debían estar bastante pochas. Y si hubiera excedente de algo alimenticio, que a principios de siglo no tiene pinta que sobrara de nada, yo creo que se repartiría enseguida. No me imagino a los benditos lugareños de Alicante pensando: “sí, esperemos a diciembre, prefiero morirme de hambre mientras tanto”.

Otro mito es el de la burla de los madrileños después de que José Abascal, alcalde de la ciudad en 1882, creara un impuesto de un duro para todo el que quisiera ir a recibir a los Reyes Magos (unos tipos de los que me apetece mucho hablar, pero en otro momento) la noche del cinco de enero. Ante tal desfachatez, algunos visionarios fueron a la puerta del sol a comer uvas y beber champán para burlarse del alcalde. ¿En serio? ¿Burlarte de alguien comiendo uvas en una plaza? ¿Eso qué era? ¿El botellón de entonces?

Credulillos, creed lo que queráis, pero no seáis borreguillos. ¡Y cuidado no atragantaros!

El demonio, a sangre entra

arzobispoHola, credulillos. Ya no solo creemos en nigromantes y espíritus variopintos gracias a la tele. Ahora, a pesar del anacronismo que supone, seguimos pensando que cuando algo va mal, el demonio está en el ajo.

R. es la abanderada de la última atrocidad demoniaca. R. es una chica de Burgos que acaba de cumplir 18 años y ha sido sometida a 13 exorcismos. ¡¡TRECE!! Que como número, deja bastante que desear. Pero lo que no es de recibo es que la diagnostiquen anorexia hace poco más de un año y, por no haberse curado en este tiempo (y haber intentado suicidarse una vez, todo hay que decirlo), se la rediagnostique posesión infernal. Que baje Dios y lo vea.

Ahora decidme, creyentes de Satanás, si no es una locura torturar a una chiquilla, que lo único que hace es no querer comer. La rociaron con agua bendita, le hicieron heridas, le pusieron en la boca un crucifijo y apretaron hasta hacerle sangran los labios, la tumbaron a la fuerza a los piel del altar de la iglesia… en fin, una lista de perturbadas acciones que acabaron con sus tíos denunciando el caso en la comisaría. Hasta el Arzobispado tuvo que meter baza, ante la avalancha de burradas que salieron a la luz, y defenderse.

¿Qué opináis, credulillos? ¿Seguís pensando que el Diablo existe y se mete en el cuerpo de niñas indefensas que lo que necesitan es atención psicológica o sanitaria.

A todo esto, la chica ha cumplido 18 años interna en un centro de menores, rodeada de chavales de la peor calaña. Gracias, arzobispo.

nigromantes y otros médicos

Misty_DaySi, gracias a la Tele y al cine, hemos vuelto a creer en los nigromantes. Queridos credulillos, después de leer varias entrevistas sobre gente que ha visto a nigromantes moviendo cuerpos muertos y demás, os digo: ¿No será que lo has visto en American Horror Story?

Y es que, Sale Crepúsculo y la gente ha visto vampiros; se estrena The Walking Dead y aparecen historias sobre zombies… en fin. El poder de la sugestión es más fuerte que el de los nigromantes.

Después del éxito de Misty Day -la nigromante de American Horror Story– y de otros queridos nigromantes Frikis, han aparecido casos de gente que ha visto nigromantes, que ha visto como mueven cuerpos muertos, como descubren el futuro gracias a los muertos, utilizando esa magia negra. Vuelven las leyendas del medievo e incluso de la Biblia, de esas brujas y esos “endemoniados” que estaban con cuerpos muertos y adivinaban enfermedades en otros. ¿Sabéis como se llama eso? Si, efectivamente, médicos forenses. Buscar enfermedades en un cuerpo muerto no es ser brujo, ni ser un demonio. Es, simplemente, ser inteligente.

Así que, si habláis con vuestro difunto abuelo, no creáis que tenéis demonios dentro, y preguntarle por el número premiado de la lotería.